"Mi amigo no ha regresado del campo de batalla,
señor, solicito permiso para ir a buscarlo"-dijo
un soldado a su teniente-.
-"Permiso denegado"-replicó el oficial- "no quiero
que arriesge usted su vida por un hombre que
probablemente ha muerto".
El soldado haciendo caso omiso de la prohibición,
salió, y una hora mas tarde regreso mortalmente herido,
transportando el cadaver de su amigo.
El oficial estaba furioso:
-¡Ya le dije yo que había muerto! Ahora he perdido a dos hombres!
¿dijame?, valia la pena ir allá para traer un cadaver?
Y el soldado, moribundo, respondió:
- Claro que sí, señor!, cuando lo encontré, todavía
estaba vivo y pudo decirme:
"Estaba seguro que vendrías".
Un amigo es aquel que llega cuando todo el
mundo se ha ido...
Rosario Gómez " Cuentos con alma II"
miércoles, 25 de julio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario